06 enero 2021

Desayuno frente a la ventana

De pie ante la mesa bebió a lentos sorbos su café y comió un panecillo. Se encontraba satisfecho de sí mismo y orgulloso de su decisión. Cuando terminó, sacó un cigarro y se sentó de nuevo al lado de la ventana. El desayuno le había proporcionado un cierto bienestar y se sentía feliz y esperanzado.

El pequeño señor Friedemann
Thomas Mann

(Desayuno frente a la ventana. Inma Díaz)


05 enero 2021

Silenciosa sopa

-¿Vendrás con nosotras, Johann? -preguntó Federica.
-¿Por supuesto! -dijo Fifí agitándose. El señor Friedemann pasó por alto su pregunta y comía su sopa con gesto a la vez silencioso y angustioso. Parecía como si estuviese escuchando una especie de siniestro rumor que le llegase de no sabía dónde.

El pequeño señor Friedemann
Thomas Mann

(Cazuela de patatas. Inma Díaz)


04 enero 2021

Sirve otro vaso de vino

-Sirve asado y toma vino conmigo, vieja clueca.
El viejo comió con apetito envidiable. Una tras otra devoró las doradas costillas y, pese a las miradas reprobatorias de Griselda, se limpió los engrasados dedos en la sábana. Bebió tres vasos de vino, y se mostraba algo achispado al ordenar a la mujer que le sirviera otro y girara una vez más el disco.

Nombre de torero
Luis Sepúlveda


03 enero 2021

Almorzando con los vecinos

Pienso en el final de una comedia de Aristófanes, La paz. Un campesino ve caer mansamente la lluvia desde su casa y siente que no hay nada mejor que este espectáculo. No puede ni podar, ni cavar la viña porque la tierra está empapada, así que llamará a sus vecinos. Su mujer tostará habichuelas y granos de trigo y cubrirá la mesa de higos secos. Unos traerán tordos y pinzones y otros, calostro y algún pedazo de liebre y todos disfrutarán mientras llueve, porque “estas horas son bellas” ya que “el cielo trabaja por nosotros y favorece nuestros campos.”

La felicidad es una canción de verano
Gregorio Luri

02 enero 2021

Berenjenas fritas y algo más

A los pocos minutos estaba sentado frente a una bandeja con berenjenas fritas, pimientos rellenos, queso de cabra, peperones, cordero asado y delicados dulces de hojaldre con miel.

Nombre de torero
Luis Sepúlveda

(Berenjena de nuestro huerto. Inma Díaz)

01 enero 2021

Horroroso bistec con alubias


Me he tomado ese cumplido como un premio de consolación, unas pocas palabras tranquilizadoras para meter en mi equipaje antes de volver a mi oficina de la universidad, con su pequeña ventana sobre la calle, el pub en la esquina de Gower Court y su horroroso bistec con alubias.

El primer día
Marc Levy

(Alubias de nuestro huerto. Inma Díaz)

28 octubre 2020

Los dos al mismo tiempo en la cocina.

Ahora, en cambio, no decía hmm, sino que preparaba con esmero exquisito su desayuno, que no es sencillo como el mío: dos rebanadas de pan que yo mismo horneo cada sábado, una con un poco de caviar barato y la otra con queso y mermelada de ciruela y mora, hecha también por mí durante los veranos en la isla. A mí me gustaba desayunar con la edición matutina del periódico desplegada frente a mí como si fuera un mapa, para ir preparando mis actividades del día. Disfrutaba de aquellas mañanas en soledad, y mi mujer también las disfrutaba.
Ahora estamos los dos al miso tiempo en la cocina.

Otra vida por vivir
Theodor Kallifatides

26 octubre 2020

Placeres


Su aliento es como miel aromatizada con clavo de olor;
Su boca, deliciosa como un mango maduro.
Besar su piel es como probar el loto.
La cavidad de su ombligo oculta acopio de especias.
Qué placeres yacen después, la lengua lo sabe,
pero no puedo decirlo.

Srngarakarika, Kumaradadatta (s.XII)

24 octubre 2020

La esquina de la vendedora de guayabas

¿CREES que esta esquina de la vendedora de guayabas

donde tú me encontraste con terror y júbilo

aunque sólo demostraste palidez y silencio)

la borrarán Los Ángeles o Les Champs Elysées?

Epitafio para Joaquín Pasos
Ernesto Cardenal

22 octubre 2020

Un almuerzo lo más rápido posible

Él pidió "un almuerzo lo más rápido que pueda" y ella, sin tratar de apresurarse le sirvió un plato de sopa con un hueso pelado y picadillo de plátano verde. En ese instante pitó el tren. Envuelto en el vapor cálido y saludable de la sopa, él calculó la distancia que lo separaba de la estación e inmediatamente después se sintió invadido por esa confusa sensación de pánico que produce la pérdida.

Un día después del sábado
Gabriel García Márquez

20 octubre 2020

Una ccomida


El verde fatigado de los pinos
le daba suavidad al mediodía
de invierno. Las ventanas
del comedor se abrían a los árboles
y a la pequeña carretera gris
de suburbios con fábricas y bosques.
Sentados en silencio se miraban
demorando el más grato de los sueños
-dos sueños diferentes- que se desvanecían
en el cielo invernal.
Han quedado dos tazas de café,
servilletas y vasos,
y las sillas vacías que prolongan
el diálogo de sueños diferentes
por la tierna pendiente de la tarde.
Atormentada por su larga sed,
una sombra que ha vuelto hasta la mesa
no puede alzar los vasos con el poso
de vino rojo que atraviesa el sol,
ni mover las dos sillas que han quedado
en este restaurante, una frente a la otra
mirándose a los ojos sin mirada,
conversando sin voz e imaginando
cómo son los suspiros y caricias
que nunca llegarán. La soledad
regresará por esta carretera
y buscará en las calles del crepúsculo,
en la ciudad, el frío de los ojos
que unió aquellos dos sueños separados.

Una comida
Joan Margarit


15 octubre 2020

Excelente coñac

Cenaron opíparamente. El mayor escogió los vinos con acierto y, luego de los postres, bebiendo un excelente coñac, le repitió que no había motivos para temer sanciones o represalias.


Nombre de torero
Luis Sepúlveda

12 octubre 2020

Y lentejas también

A las doce en punto, un muchacho atravesaba el corredor con un portacomidas de cuatro secciones que contenía lo mismo todos los días: sopa de hueso con un pedazo de yuca, arroz blanco, carne guisada si cebolla, plátano frito o bolló de maíz y un poco de lentejas que el padre Antonio Isabel del Santísimo Sacramento del Altar no había probado jamás.

Un día después del sábado
Gabriel García Márquez

10 octubre 2020

Parrilla de cabrito a la sal de piedra y palitos de romero

La mujer avivó el fogón. con una pala de mango corto separó dos montoncitos de brasas y las puso debajo de la parrilla. Enseguida salió a la limpia noche otoñal, como siempre, se santiguó bajo las miles de estrellas que guardan las almas de los náufragos y cortó una generosa porción del costillar de cabrito que se oreaba colgado de un alambre. Regresó a la vivienda, tiró la carne a la parrilla y la condimentó con sal de piedra y palitos de romero. Desde la cama el viejo le gritó que tostara bien las grasas, que le sirviera un vaso de vino y que diera vuelta al disco.


Nombre de torero
Luis Sepúlveda


07 octubre 2020

Comer y viajar

Cuando volvió al asiento la madre la esperaba para comer. Le dio un pedazo de queso, medio bollo de maíz y una galleta dulce, y sacó para ella de la bolsa de material plástico una ración igual. Mientras comían, el tren atravesó muy despacio un puente de hierro y pasó de largo por un pueblo igual a los anteriores, sólo que en éste había una multitud en la plaza.

La siesta del martes
Gabriel García Márquez

(Porción. Clara Gómez)



04 octubre 2020

Arroz y frijoles


PERO en la noche ves tu arroz y tus frijoles fritos,

con una cuajada fresca, y una tortilla caliente,

o un plátano asado,

los comés sin guardaespaldas.

Y tu jícara de tiste no la prueba primero un ayudante.

Y después tocás si querés en tu guitarra una canción,

y no dormís rodeado de reflectores y alambradas y torreones.

Imitación de Propercio
Ernesto Cardenal

30 septiembre 2020

Sopas tontas

-¿Qué hizo de comida?
-Sopa de pollo. Ya sabe que no debe comer cosas pesadas por las tardes. Se lo dijo el doctor Aguirre.
-Macanas. Sopas tontas. ¿Qué sabe ese veterinario? Quiero mascar, ¿comprende? Ahí fuera hay un costillar de... ¿cómo se llama la oveja cornuda que traiga Jacinto?

Nombre de torero
Luis Sepúlveda

18 septiembre 2020

Tamalitos de Cambray

Dos libras de masa de mestizo
media libra de lomo de gachupín
cocido y bien picado
una cajita de pasas beata
dos cucharadas de leche de Malinche
una taza de agua bien rabiosa
un sofrito con cascos de conquistadores
tres cebollas jesuitas
una bolsita de oro multinacional
dos dientes de tragón
una zanahoria presidencial
dos cucharadas de alcahuetes
manteca de indios de Panchimalco
dos tomates ministeriales
media taza de azúcar televisora
dos gotas de lava del volcán
siete hojas de pito
(no seas malpensado es somnífero)
lo pones todo a cocer
a fuego lento
por quinientos años
y verás qué sabor.

Tamalitos de Cambray (5.000.000 de tamalitos)
(A Eduardo y Helena que me pidieron una receta salvadoreña)
Claribel Alegría

16 septiembre 2020

Una cerveza tibia, y otra, y otra...

Cansados luego de ocho horas de trabajo en fábricas u oficinas, sin la energía ni el deseo de entrar a un café cálido y sentarse a decidir en qué emplear las dulces horas del ocio bien ganado. Herméticos, dando sorbos a la infaltable lata de cerveza tibia, camino de un hogar silencioso, de un pan silencioso, de unos pepinillos silenciosos, de unas lonjas de salchichón tristísimo, de unas pantuflas incómodas pero que preservan la moqueta, de una cerveza y otra y otra más, frente al televisor a muy bajo volumen para comprobar si el vecino de arriba respeta las leyes del silencio.

Nombre de torero
Luis Sepúlveda




09 septiembre 2020

Helado arco iris

Terminan sus sándwiches y se beben sus cafés. Mientras Lise pide un helado arco iris, la señora Fiedke considera la posibilidad de que le apetezca algo más, pero acaba descartándolo.

El asiento del conductor
Muriel Spark