11 enero 2010

Desayuno


Después, con la cabeza mojada y oliendo a agua de colonia, se dirigía al comedor para desayunar. Sentado a la mesa, mientras tomaba el café, hojeaba el periódico; la doncella, Polia, y yo, le contemplábamos respetuosamente, en pie junto a la puerta. Dos personas adultas debían mirar con la mayor atención a una tercera que tomaba café con galletas; por ridículo y absurdo que parezca, yo no veía en ello nada humillante, pese a ser tan noble e instruido como el propio Orlov.

Relato de un desconocido
Anton Chéjov

(Desayuno. Leonardo Fernández)

09 enero 2010

Té bajo el árbol


Ahora, bajo el árbol, se reúnen las mujeres; también acuden los ancianos y los niños, curiosos por todo. Si disponen de madera, encienden fuego. Si hay agua y menta, preparan un té, espeso y cargado. Empiezan los momentos más agradables, los que más me gustan: se relatan los acontecimientos del día y se cuentan historias en que se mezclan lo real y lo imaginario, cosas alegres y las que despiertan terror.

Estampas eritreas. Ébano
Ryszard Kapuscinsky

(Manzano. Laura Vinader)


06 enero 2010

Uvas


Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas nada sabe acerca de las uvas.

Paracelso

(Anthony Emmolo)

04 enero 2010

Chocolate profundo


Esta tarde, después del colegio, no había nadie en casa. He cogido un poco de chocolate con avellanas de la cocina y me he ido a comérmelo al salón. Estaba bien cómoda en el sofá y mordía el chocolate reflexionando sobre mi próxima idea profunda. Pensaba que se iba a tratar de una idea profunda. Pensaba que se iba a tratar de una idea profunda sobre el chocolate, o más bien sobre la forma en que uno lo muerde, con una pregunta central: ¿qué es lo bueno del chocolate? ¿La sustancia en sí o la técnica del diente que lo tritura?

La elegancia del erizo
Muriel Barbery

01 enero 2010

Año nuevo


Cuando las manillas marcaron las doce menos cinco, empecé a destapar lentamente una de ellas. No sé si había quedado entorpecido por el vodka o si la botella estaba demasiado mojada, lo único que recuerdo es que, cuando el tapón salió volando al techo como un tiro, la botella me resbaló de las manos y se fue al suelo. No llegó a derramarse más de un vaso, ya que tuve tiempo de agarrarla y de taparle la sibilante boca con un dedo.

Champagne. Relato de un granuja
Anton Chéjov

(Panel de champán. Mariapia & Marinella Angelini)

29 diciembre 2009

Canela fina


Mi marido es un minero que sube y baja en la mina
Y me da cuanto yo quiero porque soy canela fina.

Conchilla la Peñaranda


26 diciembre 2009

Todo es tentación


Bajo el cielo todo es tentación

y la muerte viene después

Comer beber y el coito

a lo que se le llamó pecado

Échame vino y échame mujeres.

Las estrellas y la belleza
Carlos Edmundo de Ory

(Branson en China. Leyla Murr)

24 diciembre 2009

Pan sin mantequilla


-¿Habéis cenado?

Claro que habían cenado. Una cena de órdago, además. La habían preparado ellos mismos.

-¿Qué habéis cenado?

Tuvieron miedo de responder.

Hasta que Arturo dijo:

-Pan y mantequilla.

-No hay mantequilla -dijo la madre-. Hace tres semanas que no hay mantequilla en esta casa.

Federico se echó a llorar al oír aquello.


Espera a la primavera, Bandini
John Fante

(Dry Sink . Lisa Audit)

20 diciembre 2009

Pan y vino


Yo pido pan y vino
Para el que hace el pan y el vino.


Gloria Fuertes

(Vino. Grace Pullen)

16 diciembre 2009

A toca teja


Jamás te quise porque lo tuvieras en cuenta,
sé que el amor no espera recompensa.
Yo te ofrecí mi paz, mis horas, mi vino y mi despensa.


A toca teja
Cloria Fuertes

(Paine Proffit. French Fancy)

12 diciembre 2009

Del olfato


La vainilla; el espliego; el verdín; la canela. A veces un aroma delgado como de agua, como de nube o lluvia; a veces un violento perfume que recuerda la piel de una gacela, el sudor y la sangre de un animal en celo. Pero siempre, al final, la vainilla, el espliego...

Del olfato
Josefa Parra

(Tomillo. Linda Hutchinson)

07 diciembre 2009

Gachas


A cada persona le correspondían unos cuarenta gramos diarios de cereales, menos lo que sisaban el encargado del almacén, el gerente del comedor y otros individuos importantes. Lo que quedaba resultaba suficiente para llenar un cuenco de gachas con tan poca sustancia que uno podía verse reflejado en el líquido.


Grandes pechos amplias caderas
Mo Yan

03 diciembre 2009

Cocinero a tu cocina


Los chefs son tan famosos ahora como los modelos o los artistas, pero no pueden olvidar que su primera función es cocinar.

Alex Atala

Soñó que era posible cocinar lo que los alimentos representan, lo que gritan y cuentan, y recoger así el saber de las gentes que los recolectan y el espíritu de los paisajes en los que habitan.

Luis Aduriz en su prólogo para Escoffianas Brasileiras de Alex Atala

(Bodegón con frutas. Antonio Abad)

02 diciembre 2009

Reglas


Anita se hacía un lío con las infinitas reglas: en Francia estaba mal visto cortar la lechuga con el cuchillo, había que doblarla con el tenedor, lo que suponía un ejercicio de contorsionismo de muñeca casi imposible de llevar a cabo con dignidad. También en Francia era de mala educación comer con una mano debajo de la mesa, mientras que en Inglaterra había que hacerlo así para ser correcto. Comer con los dedos era lo más terrible de todo lo posible, excepto en la India, donde se apreciaba que los extranjeros manejaran la comida con las manos según la máxima de "donde fueres, haz lo que vieres".


Pasión india
Javier Moro

(Niños comiendo melón. Murillo)

30 noviembre 2009

El sol de noviembre en los membrillos


Dora el sol de noviembre los membrillos

que dan color, serenidad, aroma

a este cuarto, a estas horas primeras de la tarde.

Cuando la luz se vaya,

su rastro quedará en la áspera hondura

de su ser amarillo y sentiremos

colmado este rincón.

No habrá nostalgia de la luz huida:

prisionero su eco permanece

en el centro redondo de la fruta.


Los membrillos
Juan Lamillar

(Guillermo Muñoz Vera)

20 noviembre 2009

Huevos fritos con patatas


... pero, enseguida, me apresuré (sería esto, supongo, en San Sebastián) a entrar en una taberna y pedir que me sirvieran un par de huevos fritos con patatas (¡fritos en aceite!) y ¡chorizo! Sentía hambre, y tan patriótico menú debía satisfacer mi apetito tanto como mi nostalgia.


Mi Berlín
Francisco Ayala

(Chicken & Eggs. Consuelo Gamboa)

19 noviembre 2009

Pulpo en amarillo


¿Es pulpo? -pregunto, porque acabo de descubrir un pedacito de tentáculo almenado en un cuenquito de salsa amarillo azafrán.

La elegancia del erizo
Muriel Barbery




17 noviembre 2009

El pan nuestro de cada día


Los días se sucedían, transcurriendo así semanas y meses. Lo mismo que sus compañeros de trabajo, ahora se levantaba a las tres, bebía su café y se llevaba la doble rebanada de pan que la señora Rasseneur le preparaba la víspera.

Germinal
Émile Zola


(Pan y vino. Ana Arango)

07 noviembre 2009

Me falta un hervor


Para ser perfecta me falta un hervor con leche de cabra. ... Tendría que ser alma hirviendo a fuego lento, convertida en licor de caramelo.

Perfecta
Ana Merino

01 noviembre 2009

Sopa de fideos


El Pastor Malory destapó su olla y echó en el agua hirviendo unos fideos hechos con la nueva harina y los removió con unos palillos antes de volver a poner la tapa. "El fuego tiene que estar más fuerte", le gritó a Madre, que asintió y lo avivó echando unos tallos de trigo, dorados y fragantes, en el interior de la cocina de leña.

Grandes pechos amplias caderas
Mo Yan