Todo el mundo debería creer en algo. Creo que me voy a tomar otro café.
Groucho Marx
Somos un grupo de amigos. Nos gusta cocinar, saborear la amistad y la buena mesa.
25 marzo 2017
01 enero 2017
Comer en casa
Después, entre la una las dos, no era raro tropezarse con él subiendo de nuevo por corso Giovecca, con el paquete de atún en aceite o de embutido colgando del meñique y el Corriere della Sera saliéndole del bolsillo del abrigo. Luego comía en casa.
Las gafas de oro
Giorgio Bassani
(Anne Soline Roy)
Las gafas de oro
Giorgio Bassani
(Anne Soline Roy)
02 agosto 2016
Pan y cerezas
27 julio 2016
Buñuelos de berenjena
Los ingredientes son: berenjena, leche, harina, ajo, perejil, pimienta, queso rallado, sal, colorante, miel de caña.
Lo primero es pelar la berenjena, cortarla a cuadraditos y ponerla a cocer con agua y sal. Cuando esté, se deja en un escurridor, presionando para que pierda toda el agua.
A continuación se prepara la masa del buñuelo; de las medidas no me preocupé nunca, así que son un poco orientativas nada más. Yo hago normalmente una berenjena hermosa, o dos sin son pequeñas, y salen 16-20 buñuelitos, suficiente para cuatro personas, por ejemplo.
En un bol se echa un cuarto de litro de leche fría y se le va incorporando harina poco a poco y removiendo hasta adquirir una consistencia líquida, acuosa todavía, pero ya con cuerpo. Se le añade una pizca de colorante, otra de bicarbonato, sal, ajo picado, perejil picado y pimienta molida; se puede añadir, aunque no es imprescindible, queso rallado.
Se mezcla todo bien, se deja reposar unos 10-15 minutos.

En una sartén con aceite de girasol muy caliente se van echando cuidadosamente cada buñuelo, que es la porción que puede cogerse con una cuchara.
Se fríe todo muy bien y se come recién hecho.
Se puede acompañar de miel de caña, mermelada de kumquat, confitura de cebolla o, simplemente, solos.
QUE APROVECHE!!
Lo primero es pelar la berenjena, cortarla a cuadraditos y ponerla a cocer con agua y sal. Cuando esté, se deja en un escurridor, presionando para que pierda toda el agua.
A continuación se prepara la masa del buñuelo; de las medidas no me preocupé nunca, así que son un poco orientativas nada más. Yo hago normalmente una berenjena hermosa, o dos sin son pequeñas, y salen 16-20 buñuelitos, suficiente para cuatro personas, por ejemplo.
En un bol se echa un cuarto de litro de leche fría y se le va incorporando harina poco a poco y removiendo hasta adquirir una consistencia líquida, acuosa todavía, pero ya con cuerpo. Se le añade una pizca de colorante, otra de bicarbonato, sal, ajo picado, perejil picado y pimienta molida; se puede añadir, aunque no es imprescindible, queso rallado.
Se mezcla todo bien, se deja reposar unos 10-15 minutos.

En una sartén con aceite de girasol muy caliente se van echando cuidadosamente cada buñuelo, que es la porción que puede cogerse con una cuchara.
Se fríe todo muy bien y se come recién hecho.
Se puede acompañar de miel de caña, mermelada de kumquat, confitura de cebolla o, simplemente, solos.
QUE APROVECHE!!
25 mayo 2016
Mousse de limón
La conversación fluye entre los Grey, cálida y afectuosa, bromeando unos con otros. Durante el postre, una mousse de limón, Mía nos obsequia con anécdotas de París y en un momento dado empieza a hablar en francés con desenvoltura.
Cincuenta sombras de Grey
E.L. James
Cincuenta sombras de Grey
E.L. James
08 mayo 2016
Lunch a bordo
Hermann, un tanto avergonzado, acarreó la segunda caja mientras servían el lunch en la cubierta del barco, el cual se hallaba tan cerca que con los gemelos podían distinguirse al detalle todos los platos.
La sed
Georges Simenon
06 mayo 2016
Huele delicioso
Huele delicioso: chorizo y vieiras con pimientos rojos asados y chalotas, salpicados de perejil. A pesar de que tengo el estómago revuelto por las amenazas de Christian, de las miradas subrepticias de la bella Coletitas y el desastre de mi ropa interior desaparecida, me muero de hambre.
Cincuenta sombras de Grey
E.L. James
(La esposa del comerciante Overi. Boris Kustodiev)
Cincuenta sombras de Grey
E.L. James
(La esposa del comerciante Overi. Boris Kustodiev)
04 mayo 2016
Cuscús y membrillos
Fajos de luz en la mesilla
de unas noches arqueadas
lámparas obedientes
al silencio lluvioso,
membrillos ahorcados
en el jugo de sus ramas
arenas doradas donde se entierran los gritos
manos que compran
cada ilusión abandonada
y Marrakech en medio
de un plato de cuscús.
A orillas de Marrakech (Tormenta de especias)
Lamiae el Amrani
Antonio Vázquez Bartolomé)
de unas noches arqueadas
lámparas obedientes
al silencio lluvioso,
membrillos ahorcados
en el jugo de sus ramas
arenas doradas donde se entierran los gritos
manos que compran
cada ilusión abandonada
y Marrakech en medio
de un plato de cuscús.
A orillas de Marrakech (Tormenta de especias)
Lamiae el Amrani
Antonio Vázquez Bartolomé)
Alacenas:
El sabor de las letras,
Poesía nutritiva
02 abril 2016
Planificación
Muy pronto nos adaptamos los tres a nuestro ritmo de vida con Root. Mi trabajo era el habitual, excepto la cena, que ahora era para tres. El día que estaba más ocupado era el viernes. Tenía que preparae la comida del fin de semana y congelarla. Por ejemplo, un paté de carne y puré de patatas, pescado cocido y verdura; y le explicaba al profesor, poniéndome algo pesada, con qué debía combinar cada plato y cómo tenía que descongelarlos; pero al final no era capaz de aprender ni el manejo del horno microondas.
La fórmula preferida del profesor
Yoko Ogawa
La fórmula preferida del profesor
Yoko Ogawa
30 marzo 2016
Embutido-medicina
Mi vecino de la izquierda era Z., un campesino mohíno y taciturno de un pueblucho situado en la comarca de Radomsko, cuyos habitantes -según contó en una ocasión- guardaban en sus casas, como medicina, un trozo de embutido seco que daban a chupar a los niños de pecho cuando caían enfermos.
-¿Crees que eso ayuda? -le pregunté sin fe alguna.
-Claro que sí -respondió convencido, y volvió a sumirse en el silencio.
Viajes con Heródoto
Ryszard Kapuscinski
-¿Crees que eso ayuda? -le pregunté sin fe alguna.
-Claro que sí -respondió convencido, y volvió a sumirse en el silencio.
Viajes con Heródoto
Ryszard Kapuscinski
28 marzo 2016
Olor a mar
Al pie se extendía el barrio del puerto, con las hileras de sus sencillos bares de madera, que olían a pescado, vino y café. Pero sobre todo se detectaba, traído por la brisa, el olor a mar, salado refrescante, suave y tranquilizador.
Viajes con Heródoto
Ryszard Kapuscinski
Viajes con Heródoto
Ryszard Kapuscinski
26 marzo 2016
Queso y vino franceses
Con Raúl conoció esa Francia, las fincas de los bosques
dorados de Bretaña, las estancias en el campo comiendo queso y bebiendo el vino
que sus ricos pares guardan en las bodegas, los camisones de seda, los pálidos
amaneceres de París desde las buhardillas, los cafés llenos de aventura,
frecuentados por latinoamericanos barbados, amantes rápidas.
La novia
Raúl del Pozo
24 marzo 2016
Rutina carcelaria
Y después de las doce viene el almuerzo: carne con patatas, pan integral, mantequilla, un dulce. Y después del almuerzo hay que limpiar otra vez los baños, lavar los suelos (si uno tiene habilidades mecánicas puede ir al taller) hasta las tres... y, a partir de las tres, descanso hasta las cinco. Después la cena, carne asada o una sopa, pan integral, mantequilla, budín de arroz. Y después uno se va a la cama y se cuenta mentiras hasta quedarse dormido.
El percherón mortal
John Franklin Bardin
El percherón mortal
John Franklin Bardin
23 marzo 2016
Zumo de limón
En la terraza del café-restaurante, Martínez bebía un zumo de limón. Espesos cabellos negros, ojos azules, un vestido corto con franjas anaranjadas y amarillas, tirando un poco a violeta: una hermosa y joven mujer.
La edad de la discreción
Simone de Beauvoir
21 marzo 2016
Nueces de coco
La comida fresca escaseaba. Aparte de las nueces de coco, sólo contaban con las provisiones que habían reunido a fines de primavera. Las gallinas, que se habían quedado raquíticas, no ponían, y había que escatimar incluso un vaso de agua, y asearse sucintamente.
La sed
Georges Simenon
La sed
Georges Simenon
19 marzo 2016
Pizza para cenar
Kate vuelve unos veinte minutos después con una pizza; nos sentamos, rodeada de cajas, en nuestro nuevo y diáfano espacio, y nos la comemos directamente de la caja.
Cincuenta sombras de Grey
E.L. James
Cincuenta sombras de Grey
E.L. James
17 marzo 2016
Un plato de trigo
En las paradas siempre sirven lo mismo: un plato de trigo sarraceno de grano suelto, un pincho caliente de carne de cordero y un vaso de agua, y de postre, un vaso de té. Me resulta difícil entablar alguna conversación porque desconozco el farsi, pero la atmósfera es agradable, los hombres se muestran amables, sonrientes. Las mujeres, en cambio, miran para otro lado.
Viajes con Heródoto
Ryszard Kapuscinski
Viajes con Heródoto
Ryszard Kapuscinski
15 marzo 2016
Buffet americano para desayunar
Leía los periódicos mientras le llegaba el aroma del café.
Piensa: vendré más, es una de las cosas que de verdad me apasionan, el desayuno
continental con tostadas y churros, mermeladas, zumos. El buffet americano es
en realidad un festín, con mieles, mantequillas, pan alemán, hogazas, zumos
exóticos, quesos curados, huevos revueltos y multitud de platos, tan bien
ordenados en manteles impolutos, con centros de flores.
La novia
Raúl del Pozo
(French Tea Garden. Childe Hassam)
(French Tea Garden. Childe Hassam)
13 marzo 2016
Festival de cabra
La ciudad vibraba con la energía del festival. El día de Fulpati una cabalgata desfilaba por la zona de Ranipokhari. Al día siguiente se sacrificaban cabras, ovejas y búfalos en los numerosos templos de Devi que había en el municipio. La gente consumía carne como una bendición divina procedente de la diosa. Se freía sangre de cabra y se comía con apetito. Se hervían criadillas de cabra que se mojaban en sal y en chile molido. Se asaban orejas del mismo animal en fogones de gas y se repartían entre los niños. Los ciudadanos comían hasta reventar, hasta que enfermaban y tenían que ser llevados a toda prisa al hospital. Otros engullían hasta que, con el peso de la comida en el estómago, se quedaban dormidos, y soñaban en riquezas que les llovían directamente de las fauces abiertas de la feroz Durga, la diosa de la victoria sobre el mal.
Gurú de amor
Samrat Upadhyay
(Vincenzo Campi)
Gurú de amor
Samrat Upadhyay
(Vincenzo Campi)
10 marzo 2016
Champán
Tanto la condesa como Nic sabían que el profesor estaba en casa de los Hermann. Probablemente por eso ponían música, cosa que no hacían desde hacía varias semanas. Rita percibió el ruido de una botella de champán al destaparse y reconoció la voz de la condesa, que cantaba.
La sed
Georges Simenon
La sed
Georges Simenon
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