20 noviembre 2013

Chocolate con churros

-¿Sabes que yo le conocí, a Juan Ramón? -dijo, emocionada y ante la sorpresa de Cefe-. Sí, sí, cuando vivía en la Residencia de Señoritas, que él frecuentaba, un día nos invitó a su casa, en el barrio de Salamanca. Allí fuimos un grupo de estudiantes y nos recibió su esposa, Zenobia, que nos ofreció una merienda estupenda de chocolate con churros.

La maestra republicana
Elena Moya

01 noviembre 2013

Té de izquierdas

La sesión de té fue perfecta. Mamá había hecho las cosas como es debido: el juego de té que le regaló la abuelita, el que tiene dorados y mariposas verdes y rosas, tejas de la pastelería Ladurée y, eso sí, azúcar moreno (un detalle de izquierdas).

La elegancia del erizo
Muriel Barbery

(Hora del café. Janet Kruskamp)

15 octubre 2013

Una buena cena

Miré alternativamente los platos recién preparados y, a continuación, mis manos. El salteado de cerdo adornado con limón, la ensalada verde, la tortilla amarilla y esponjosa. Los contemplé uno tras otro. Eran platos que podían aportar su dosis de felicidad al final de una jornada.

La fórmula preferida del profesor
Yoko Ogawa
(La cena en el estudio. Eduard Manet)

01 octubre 2013

De mañana

¿Qué hacemos por las mañanas? Papá lee el periódico tomándose un café, mamá se toma un café hojeando catálogos, Colombe toma café escuchando France Inter y yo, tomo chocolate leyendo mangas.

La elegancia del erizo
Muriel Barbery

(Avui. Alas)

24 septiembre 2013

Especialidades francesas

Cenan en la rue Michelet, en un restaurante lleno del suave estrépito de platos, una larga cena que casi parece una reminescencia; tanto les complace y les alegra comer en silencio. Alzan la mirada y se descubren intercambiando sonrisas. Al final les entra el sueño. Se atiborran de queso, époises, citeaux, especialidades de una región conocida por su comida.

Juego y distracción
James Salter

(Vino y queso. Barbara Olsen)

15 septiembre 2013

A fuego lento

Era algo sucia, por eso me gustaba.
Sus sentimientos eran merengues arrojados
al rostro, una delicia. Era pringosa pero dulce,
no apta para diabéticos ni para aquellos hombres
que siempre llevan puesto el amor del domingo.
Una pastelería cuando daba
besos, cuando lloraba, cuando estaba desnuda.
Un mazapán, una lengua de gato, cabello de ángel.
Una guinda en la nata, la nata en el bizcocho y el
bizcocho
en la boca, en los dedos, dónde más.
Nunca me empalagó, pero el niño que soy
hizo que me marchara de su lado: desde el escaparate
los pasteles
llevan siglos burlándose de mí.
Fue mi manera de vengarme.

El pastel
Mendigo. Jesús Aguado

(Cocinando a fuego lento. Alece Birnbach)

11 septiembre 2013

Un río de pulque

Interviniendo en la pelea con una naturalidad que frenó la rabia con que la muchacha golpeaba a Daniel, la más grande de las niñas le dio un vaso a Emilia, y Chui Morales se acercó a llenarlo con el aguamanil de barro al que parecía caberle un río de pulque. Luego tomó el vaso de Daniel y lo llenó también del líquido viscoso que a Emilia le había parecido siempre la bebida más repugnante inventada por sus compatriotas. Todos, incluyendo a las niñas, extendieron sus vasos. Morales se los fue llenando, moviéndose de un lado a otro, casi danzando con su jarra en alto, como si cumpliera un rito ancestral. Por último llenó su propio vaso y propuso un brindis por la recién llegada.

Mal de amores
Ángeles Mastretta

(Dorotea. Javeir Mariscal)



01 septiembre 2013

Pan y cebolla

Esta vida proporcionó a mi padre la dureza que le caracterizaba. Pan y cebolla, solía jactarse, pan y cebolla..., ¿qué más necesita un hombre? De ahí venía mi repugnancia inveterada por el pan y las cebollas.

La cofradía de la uva
John Fante

07 agosto 2013

Cocina francesa

Si queréis que os diga mi opinión, la cocina francesa da pena. Tanto genio, tantos medios, tantos recursos para un resultado tan pesado... ¡Todas esas salsas, esos rellenos, esos pasteles que te llenan hasta reventar! Es de un mal gusto... Y cuando no es pesada, es cursi a más no poder: te matan de hambre con tres rábanos estilizados y dos vieiras sobre gelatina de algas, servido todo ello en platos en plan zen de pacotilla por camareros con cara de enterradores.

La elegancia del erizo
Muriel Barbery

(Campo de rábanos. Elvira Bach)

05 agosto 2013

Té y bizcochos

¿Me sentía seguro? Sí. ¿Extraño? No. ¿Raro? Sí. Pero no habría sabido definir en qué consistía esa sensación de rareza. Ésta, sin embargo, se concretó ya a la mañana siguiente, cuando entró en la habitación un hombre descalzo con una tetera y unos bizcochos. Algo así me ocurría por primera vez en mi vida. Sin decir palabra depositó la bandeja sobre la mesilla de noche, hizo una reverencia y salío sin hacer el menor ruido.

Viajes con Heródoto
Ryszard Kapuscinski

( Thea Time. Henry Salem Hubble)

04 agosto 2013

La reina de las coles


Rakesh ya había empezado a cenar, y Goma sirvió el guiso a Sanu y Ramchandra. La verdura que había cocinado aquella noche era coliflor, que no comían a menudo porque era cara. Ramchandra preguntó a Goma por qué la había comprado, a lo que ella respondió que su madre le había llevado un par del huerto del palacio de los Pandey. Los Pandey tenían un jardinero que cuidaba con gran esmero las hortalizas y las flores. Al oír esto, Ramchandra no repitió coliflor, a pesar de encontrarla deliciosa.

Gurú de amor
Samrat Upadhyay

(Joachim Beuckelaer)


02 agosto 2013

Sepia a la plancha


Entras en un bar o en un chiringuito cualquiera, te ponen una tapa de sepia a la plancha o de pescado frito, y al poco notas que podrías sentirte como en casa y que además nadie te va a hacer una pregunta indiscreta, que te miran simplemente como lo que eres en ese momento, una mujer de media edad que está allí en la barra igual que ellos, no importa de dónde venga ni la vida que lleve a las espaldas.

Nubosidad variable
Carmen Martín Gaite

01 agosto 2013

Berenjena al horno


-Te he preparado una cena deliciosa -dijo-. Berenjena al horno con queso de ricotta, gnochi di latta, y ternera. ¿Te acuerdas de la berenjena? Es tu manjar favorito.

La cofradía de la uva
John Fante

(Berenjenas. G. Phillips)

24 julio 2013

Una taza de café

Una taza de café sobre la mesa,
una silla coja,
un tapiz medio roto,
y su memoria borrada
a golpe de fuego.
Ella escribe cartas,
sobre un techo agujereado
por la dureza del tiempo.
En su cara se dibujan caminos
gastados por la lejía,
y sigue escribiendo
con tiza sobre ese techo blanco,
a escondidas de su memoria.

Apuntes para la memoria (Tormenta de especias)
Lamiae el Amrani

20 julio 2013

Aguardiente y frijoles


-¿Ésta es la redentora guerra que persigues? -le preguntó Emilia esa noche, tras beber de un trago media copa de aguardiente, y antes de probar el plato de frijoles que cuchareó con él y la hostelera.

Mal de amores
Ángeles Mastretta

(Peter Severin Kroyer)


12 julio 2013

Como a una reina


Sí, como a una reina. Cuando hace su aparición Manuela, mi portería se transforma en palacio, y nuestras meriendas de parias, en festines de monarcas.

La elegancia del erizo
Muriel Barbery

(Boliche. Orlando Buccino Sacco)

10 julio 2013

Quenelles de brochet


Dean tiene un apetito saludable, pero después del segundo vaso de vino tiene tendencia a que las cosas se le caigan del tenedor. Las recoge del mantel, informalmente. Estamos tomando quenelles hechas con lucio de río, quenelles de brochet. No para de preguntarme cómo se llaman.

Juego y distracción
James Salter

07 julio 2013

Cangrejos en su salsa

Y la cala mediterránea donde por primera vez comió cangrejos en su salsa (dato que consignó en la postal a su padre: la precisión en los detalles externos era un magnífico resguardo para la intimidad) se convertía, en un instante, en la playa atlántica donde por primera vez -y esta iniciación si tenía importancia- se sumergió con ella.

Una pasión prohibida
Cristina Peri Rossi

(Lorenzo Saval)

06 julio 2013

HOY COMEMOS EN "EL HORNILLERO"



Hoy  almorzamos fuera de nuestra sede, El Sótano se ha trasladado a El Hornillero, un chiringuito muy especial en el que celebramos el comienzo de las vacaciones de verano.
Comimos estupendas verduras a la plancha: berenjenas, cebollas, calabacines, manzanas, pimientos... y exquisitos pescados espetados. Y tapita de arroz en paella.
Para beber ¡tinto de verano!

Almayate, julio 2013

01 julio 2013

Mi querida redondita

Como un niño a una rueda,
la llevaba rodando a todas partes.
Nunca le dije gorda. La llamaba
mi pequeño planeta expulsado del cielo,
mi hamburguesita doble, mi ballena.
Yo no era su novio sino un extraterrestre
llegado del espacio para ponerla en órbita,
o una familia hambrienta la tarde de un domingo,
o el capitán Ahab. A veces explotábamos
de gozo, y mi bombona de azúcar me dejaba
malherido y feliz como un buzo mordido
por su propia escafandra. Una tarde al llegar
a una calle con fuerte pendiente la empujé
sin calcular las consecuencias
y se salió rodando de mi vida.

La gorda
Mendigo. Jesús Aguado

(Fernando Botero)