27 febrero 2014

Naranjas y champán

No tardó en dar con un sitio abierto. Compró unos bocadillos y unos refrescos. Una triste cena para su última noche. Nada que ver con el sabor a manzanas dulces que la combinación de naranjas y champán crea en la boca, otro descubrimiento de aquellas vacaciones.

Jabón
Jon Bilbao

(Champagne Ruinart. Alphonse Mucha)

14 febrero 2014

Ciruela claudia

La prueba de la ciruela claudia asombra por su evidencia; tan evidente es, como digo, que lo deja a uno desarmado. Su fuerza estriba en una constatación universal: al morder la fruta, el hombre comprende al fin. ¿Qué es lo que comprende? Todo.

La elegancia del erizo
Muriel Barbery


(Bodegón de ciruelas. Antonio Marano)

12 febrero 2014

Comida segura

Después del sermón nos condujeron al comedor, que se hallaba separado del resto del local por nun tabique; se componía de largas mesas y bancos, y dos señoras negras nos sirvieron grandes escudillas de cocido de carne, un buen trozo de pan y una manzana. Era todo gratis, y tenía lugar cada día, a las siete de la tarde. Suspiré aliviado. La comida la tenía asegurada.

La cofradía de la uva
John Fante

(Mujeres comiendo. Francisco Bores)

30 enero 2014

ESPÁRRAGOS AÑILIOLI

Esta receta es muy fácil de hacer. Se trataba de conseguir un color añil para el alioli con la idea de cumplir con el color que me tocó en suerte, el añil, pero se quedó en azul turquesa. He utilizado el colorante alimentario del Dr. Oetker, que se mezcla muy bien, no mancha, no altera nada el sabor ni las propiedades... pero no se consigue el añil fuerte. Aun sí, el plato quedó rico y bueno. En la base lleva aguacate cortado en láminas muy finas, pelín de sal, pelín de aceite de oliva virgen sin filtrar. Sobre los aguacates, naranja cortada muy fina y cebolleta en juliana, poca cantidad y muy fina también, pelín de sal, pelín de aceite. Ahora se ponen los espárragos blancos, gordos y de calidad extra, birutilla de jamón ibérico, pelín de sal y aceite y a la hora de servir se ponen en el plato dos espárragos, parte de la guarnición y pegotón de añilioli.
El alioli casero lo hago así: en un mortero machaco con sal un ajo o dos, depende de si lo queremos suave o fuerte; para esta ocasión es mejor un alioli fuertecito, que tenga sabor. Paso esta mezcla al vaso de la batidora, añado aceite de girasol y, cuando ya esté cuajado, un poco de limón, ¡y ya está!
Esta ensalada es facilísima y rápida de hacer, queda elegante con el alioli normal sin colorear, puede ser un primer plato estupendo o acompañar unas migas, por ejemplo. Y económica, para cuatro personas calculo que no llega a los 5 euros. Y original.




25 enero 2014

De colores

Hoy hemos celebrado nuestro IX cumpleaños con el lema "los colores del arcoiris" y cada uno de nosotros hemos cocinado con un color. Así:

Manolo: ensaladilla de remolacha con gambas y anchoas.
Inma: espárragos añilioli.
Mª José: tartaletas de azul  y frutillos.
Mariluz: arroz verde con pavo marinado en cilantro y lima.
Marisa: bacalao al pilpil.
Jesús: rosco de yema y mazapán.
Julián: peperoni ripieni di carne e foie gras.

Todo buenísimo, como no podía ser de otra manera.
Y bebimos:

Cerveza de Navidad 2013 Damm
Rioja crianza 2009 ART SERIES Campo Viejo
Cava Brut Nautre Cannals & Nubiola



23 diciembre 2013

Olor a pan recién cocido

El olor a pan recién cocido le abrió el hambre a medida que avanzaba por la calle de la Virgen hacia la iglesia.

La maestra republicana
Elena Moya

12 diciembre 2013

Vigilando la cena

Se ocupó de la cena, comprobando si la berenjena estaba ya en su punto, vigilando el gnocchi que se calentaba en una olla de hierro negra, y la ternera, sumergida en burbujeante salsa de Marsala.

La cofradía de la uva
John Fante

(Berenjena y tomate. Julián Andrade)

03 diciembre 2013

Coca de San Juan

Superpuesta estaba la verbena de su infancia y olía a coca barata del horno de la señora María o tal vez a una coca hecha por su madre con la receta de una vendedora del mercado de Sant Antoni o de la pastelería Petitbó.

El hombre de mi vida
Manuel Vázquez Montalbán

20 noviembre 2013

Chocolate con churros

-¿Sabes que yo le conocí, a Juan Ramón? -dijo, emocionada y ante la sorpresa de Cefe-. Sí, sí, cuando vivía en la Residencia de Señoritas, que él frecuentaba, un día nos invitó a su casa, en el barrio de Salamanca. Allí fuimos un grupo de estudiantes y nos recibió su esposa, Zenobia, que nos ofreció una merienda estupenda de chocolate con churros.

La maestra republicana
Elena Moya

01 noviembre 2013

Té de izquierdas

La sesión de té fue perfecta. Mamá había hecho las cosas como es debido: el juego de té que le regaló la abuelita, el que tiene dorados y mariposas verdes y rosas, tejas de la pastelería Ladurée y, eso sí, azúcar moreno (un detalle de izquierdas).

La elegancia del erizo
Muriel Barbery

(Hora del café. Janet Kruskamp)

15 octubre 2013

Una buena cena

Miré alternativamente los platos recién preparados y, a continuación, mis manos. El salteado de cerdo adornado con limón, la ensalada verde, la tortilla amarilla y esponjosa. Los contemplé uno tras otro. Eran platos que podían aportar su dosis de felicidad al final de una jornada.

La fórmula preferida del profesor
Yoko Ogawa
(La cena en el estudio. Eduard Manet)

01 octubre 2013

De mañana

¿Qué hacemos por las mañanas? Papá lee el periódico tomándose un café, mamá se toma un café hojeando catálogos, Colombe toma café escuchando France Inter y yo, tomo chocolate leyendo mangas.

La elegancia del erizo
Muriel Barbery

(Avui. Alas)

24 septiembre 2013

Especialidades francesas

Cenan en la rue Michelet, en un restaurante lleno del suave estrépito de platos, una larga cena que casi parece una reminescencia; tanto les complace y les alegra comer en silencio. Alzan la mirada y se descubren intercambiando sonrisas. Al final les entra el sueño. Se atiborran de queso, époises, citeaux, especialidades de una región conocida por su comida.

Juego y distracción
James Salter

(Vino y queso. Barbara Olsen)

15 septiembre 2013

A fuego lento

Era algo sucia, por eso me gustaba.
Sus sentimientos eran merengues arrojados
al rostro, una delicia. Era pringosa pero dulce,
no apta para diabéticos ni para aquellos hombres
que siempre llevan puesto el amor del domingo.
Una pastelería cuando daba
besos, cuando lloraba, cuando estaba desnuda.
Un mazapán, una lengua de gato, cabello de ángel.
Una guinda en la nata, la nata en el bizcocho y el
bizcocho
en la boca, en los dedos, dónde más.
Nunca me empalagó, pero el niño que soy
hizo que me marchara de su lado: desde el escaparate
los pasteles
llevan siglos burlándose de mí.
Fue mi manera de vengarme.

El pastel
Mendigo. Jesús Aguado

(Cocinando a fuego lento. Alece Birnbach)

11 septiembre 2013

Un río de pulque

Interviniendo en la pelea con una naturalidad que frenó la rabia con que la muchacha golpeaba a Daniel, la más grande de las niñas le dio un vaso a Emilia, y Chui Morales se acercó a llenarlo con el aguamanil de barro al que parecía caberle un río de pulque. Luego tomó el vaso de Daniel y lo llenó también del líquido viscoso que a Emilia le había parecido siempre la bebida más repugnante inventada por sus compatriotas. Todos, incluyendo a las niñas, extendieron sus vasos. Morales se los fue llenando, moviéndose de un lado a otro, casi danzando con su jarra en alto, como si cumpliera un rito ancestral. Por último llenó su propio vaso y propuso un brindis por la recién llegada.

Mal de amores
Ángeles Mastretta

(Dorotea. Javeir Mariscal)



01 septiembre 2013

Pan y cebolla

Esta vida proporcionó a mi padre la dureza que le caracterizaba. Pan y cebolla, solía jactarse, pan y cebolla..., ¿qué más necesita un hombre? De ahí venía mi repugnancia inveterada por el pan y las cebollas.

La cofradía de la uva
John Fante

07 agosto 2013

Cocina francesa

Si queréis que os diga mi opinión, la cocina francesa da pena. Tanto genio, tantos medios, tantos recursos para un resultado tan pesado... ¡Todas esas salsas, esos rellenos, esos pasteles que te llenan hasta reventar! Es de un mal gusto... Y cuando no es pesada, es cursi a más no poder: te matan de hambre con tres rábanos estilizados y dos vieiras sobre gelatina de algas, servido todo ello en platos en plan zen de pacotilla por camareros con cara de enterradores.

La elegancia del erizo
Muriel Barbery

(Campo de rábanos. Elvira Bach)

05 agosto 2013

Té y bizcochos

¿Me sentía seguro? Sí. ¿Extraño? No. ¿Raro? Sí. Pero no habría sabido definir en qué consistía esa sensación de rareza. Ésta, sin embargo, se concretó ya a la mañana siguiente, cuando entró en la habitación un hombre descalzo con una tetera y unos bizcochos. Algo así me ocurría por primera vez en mi vida. Sin decir palabra depositó la bandeja sobre la mesilla de noche, hizo una reverencia y salío sin hacer el menor ruido.

Viajes con Heródoto
Ryszard Kapuscinski

( Thea Time. Henry Salem Hubble)

04 agosto 2013

La reina de las coles


Rakesh ya había empezado a cenar, y Goma sirvió el guiso a Sanu y Ramchandra. La verdura que había cocinado aquella noche era coliflor, que no comían a menudo porque era cara. Ramchandra preguntó a Goma por qué la había comprado, a lo que ella respondió que su madre le había llevado un par del huerto del palacio de los Pandey. Los Pandey tenían un jardinero que cuidaba con gran esmero las hortalizas y las flores. Al oír esto, Ramchandra no repitió coliflor, a pesar de encontrarla deliciosa.

Gurú de amor
Samrat Upadhyay

(Joachim Beuckelaer)


02 agosto 2013

Sepia a la plancha


Entras en un bar o en un chiringuito cualquiera, te ponen una tapa de sepia a la plancha o de pescado frito, y al poco notas que podrías sentirte como en casa y que además nadie te va a hacer una pregunta indiscreta, que te miran simplemente como lo que eres en ese momento, una mujer de media edad que está allí en la barra igual que ellos, no importa de dónde venga ni la vida que lleve a las espaldas.

Nubosidad variable
Carmen Martín Gaite