31 marzo 2019

Provisiones escondidas

A punto de anochecer, regresa Luis Ceberio con dos palmos de chorizo, una hogaza y una botella de vino.
-De puro milagro -dice-. Lo he sacado a escondidas.

La higuera
Ramiro Pinilla

(Chaim Soutine)

28 marzo 2019

Café vía América

Cuando te dije que partir me parecía una excelente idea, empezaste a tambalearte, parecías una víbora que tras elevar la cabeza de golpe con las fauces abiertas y dispuesta para atacar, repentinamente ya no ve ante sí el objeto contra el que iba a lanzarse. Empezaste entonces a pactar, a avanzar propuestas; elaboraste varias, inseguras, hasta el día que, de nuevo con firmeza, delante de la taza de café anunciaste: "Me voy a América."

Donde el corazón te lleve
Susanna Tamaro

26 marzo 2019

Huevos fritos perfectos

Cuando terminó, se sentó una silla, exactamente detrás de mí. Lo sé porque mientras ponía mis cinco sentidos en freír unos huevos perfectos, con la yema esponjosa, ni cruda ni pasada, y la clara bien cuajada, con un adorno de puntillas tostadas en los bordes, dijo algo que me obligó a volverme.
-Me gustas mucho, Ana.

Atlas de geografía humana
Almudena Grandes

24 marzo 2019

Empanadillas de avestruz y armadillo

Fuera, sobre la cubierta, había que limpiar los huesos fósiles y pescar medusas. Por las noches, Darwin cenaba con FitzRoy, pero de vez en cuando le invitaban a unirse al resto de la tripulación en la bulliciosa cantina, cosa que siempre le divertía. Como el barco subía y bajaba por la costa haciendo las mediciones, siempre había pescado fresco. Comían atún, tortuga y tiburón, además de empanadillas de avestruz y armadillo, que según escribió Darwin, sin su coraza, parecían y sabían igual que un pato.

La invención de la naturaleza
Andrea Wulf

22 marzo 2019

Rompió un huevo duro en su frente

"Durante la primera parte de su vida, la mujer da a luz, y durante la segunda, mata y entierra, bien a sí misma bien a los que están a su alrededor. La cuestión es saber cuándo empieza la segunda parte."
Con estos pensamientos, la estudiante de química Heronea Buku rompió un huevo duro en su frente y se lo comió.

La cara interna del viento
Milorad Pavic

20 marzo 2019

Comiendo con denuedo


Sin los más mínimos y ridículos reparos, empecé a comer tranquilo y a mis anchas y a servirme con valentía, sin sospechar ni de lejos lo que me esperaba. Empecé pues a servirme con valentía y a comer con denuedo. Tal denuedo, como se sabe, me costaba poco esfuerzo.

El paseo
Robert Walser

18 marzo 2019

Café con lágrimas silenciosas

¿Te acuerdas de cómo llorabas, recién despierta, en los últimos meses? Te estabas allí sentada delante de la taza de café y las lágrimas rodaban silenciosas por tus mejillas. "¿Por qué lloras?", te preguntaba entonces; y tú, desolada o furiosa, decías: "No lo sé."

Donde el corazón te lleve
Susanna Tamaro

16 marzo 2019

Dos cafés

Hablamos largamente. A la hora y media hubo que pedir dos cafés para justificar la prolongada permanencia. De pronto me di cuenta de que tanto ella como yo estábamos hablando con una franqueza tan hiriente que amenazaba traspasar la sinceridad y convertirse en un casi equivalente de la hipocresía.

La noche de los feos
Mario Benedetti

14 marzo 2019

Tortilla de patatas y filetes empanados

Pero no, porque ella tenía gustos de señorita, y me dijo, mejor nos vamos en septiembre, que no hay nadie, y estamos en un hotel de lujo por el precio que ahora nos cuesta uno barato, y yo pensé para mí, gloria, y le dije que sí, que lo que ella quisiera, y pasamos julio y agosto en grande, pero en grande de verdad, buah, no veas, todo el día encerrados en casa, con las persianas echadas para que no entrara el calor, ganduleando en la cama hasta la hora de comer... Luego, a la caída de la tarde, ella hacía una tortilla de patatas y unos filetes empanados y nos íbamos a la Casa de Campo a cenar y, ya te digo, allí estábamos hasta las dos o las tres de la mañana, tan ricamente...

Atlas de geografía humana
Almudena Grandes

12 marzo 2019

Cazuelita de callos

Como ayer estuvo Cipriana a traerme una cazuelita de callos todavía calientes, me cuesta creer que es ella cuando la veo venir en compañía de Luis Ceberio. Oigo sus voces mucho antes de que lleguen.

La higuera
Ramiro Pinilla

06 marzo 2019

Un vaso de cerveza o vino

Vendría ahora y aparecería una posada, y muy elegante, atractiva, halagadora, una posada cerca del borde del bosque el que acababa de salir, una posada con precioso jardín lleno de refrescante sombra. El jardín estaría sobre una linda colina con vistas, y justo al lado habría o se alzaría una colina extra artificial o plataforma donde uno podría subir y gozar bastante tiempo de la espléndida vista. Sin duda un vaso de cerveza o vino tampoco estaría mal...


El paseo
Robert Walser

04 marzo 2019

Pastelillos

Durante los primeros años había trabajado día y noche horneando ininterrumpidamente centenares de cannoli, hileras de croccanti, bigné, babá y pastelillos de todas las formas y dimensiones. Y, mientras él, moviéndose diestramente entre moldes y hornos, elaboraba magníficos dulces, ella, que como todas las inglesas era una enamorada de las flores y plantas, pasaba su tiempo trabajando en el jardín, removiendo la tierra, escardando, arrancando todas las hierbas más locas.

La cabeza en las nubes
Susanna Tamaro

02 marzo 2019

Oloroso aceite

Tan dulces y tan mansas
Que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.

Dos palabras
Alfonsina Storni

28 febrero 2019

Barras de pan muy largas de nombre francés

Ahora venden unas barras de pan muy largas, de nombre francés, que si no las partes por la mitad se salen de la bolsa de plástico y se arrojan al suelo antes de llegar a casa...

Suicidios
Juan José Millás

25 febrero 2019

Los viajes de las especias

El Beagle, de 27 metros de eslora, era un barco pequeño, pero equipado hasta arriba: llevaba desde miles de latas de carne en conserva hasta los instrumentos de prospección más modernos. FitzRoy había insistido en llevar 22 cronómetros para medir el tiempo y la longitud, y conductores de rayos para proteger el barco. El Beagle llevaba azúcar, ron y guisantes secos además de los remedios habituales contra el escorbuto, como pepinillos y zumo de limón. "En la bodega no cabía apenas un saco de pan más", escribió Darwin, admirado por el aprovechamiento del espacio.

La invención de la naturaleza
Andrea Wulf

23 febrero 2019

Un trago de café

Es una realidad que abandoné hace siglos. Pero aquí está mi compañero Luis como si nada hubiera cambiado... El bulto es una manta; la desenrolla y saca lo que hay dentro.
-La manta no es para que plantes aquí tu campamento -dice-. Ha sido cosa de Cipriana. La tienes en un ay.  Te esperaba hoy, como siempre. "Algo serio le ha pasado", me ha dicho. Cuando le dije que venía, me dio la manta y esto.
Es un termo caliente. Lo abro y tomo un trago de café. Lo necesitaba.

La higuera
Ramiro Pinilla

19 febrero 2019

Martel Perrier y pato lacado

Llegan las consumiciones. Reina el silencio general. Nadie le presta atención ni ellos ni la niña. Es así.
Hay de repente, por el contrario, como un gusto por la vida, por jugar a eso: vivir.
El hermano mayor pide un segundo Martel Perrier. La madre no toca el suyo, se lo da a su hijo mayor. Nadie se extraña de esa maniobra materna.
Pedido general de los platos. Pato lacado. Sopas chinas de aleta de tiburón, crêpes de pasta de gambas.

El amante de la China del norte
Marguerite Duras

16 febrero 2019

Té y bola de arroz

-¿Sucede algo? -le preguntó en voz baja a Oboshi.
Este se puso en pie negando con la cabeza y le pasó una taza humeante, parecía relajado.
-Cuando termine de desayunar le mostraré algo, señorita Tanaka.
Una vez apuró su té y una bola de arroz, siguió a su guía en silencio.

El viaje de Tanaka
David Cantero

14 febrero 2019

Hasta las tetas de comer cocido

Al principio, ellas se conformaban con que las invitaras a merendar, un batido de chocolate y un cruasán, decían, y con eso se ponían como locas, porque no pasaban hambre en su casa, pero nunca veían un bollo, ni bombones, ni pasteles, esa clase de lujos superfluos, y estaban hasta las tetas de comer cocido todos los días, como es natural...

Atlas de geografía humana
Almudena Grandes

12 febrero 2019

Pedí una sopa y un filete

Así que decidí entrar en un restaurante barato, muy mal iluminado, que vi cerca del tercer espacio intercostal. Pedí una sopa y un filete y me fui sin tomar café, porque en la mesa de al lado había un sujeto con cara de desesperación que hacía mucho ruido al masticar.

En el pasillo
Juan José Millás