28 mayo 2019

Como un higo fresco

Él, que era un receptáculo tan maravilloso, que había nacido con la facultad para interpretar cualquier tipo de comunicación, se desesperaba a más no poder cuando un mensaje quedaba sin respuesta, ahí, flotando en el espacio sin ser percibido. Como una caricia que nunca llega a tocar la piel, como un higo fresco ignorado, despreciado, que nadie llega a comer y termina podrido, en el piso.

Tan veloz como el deseo
Laura Esquivel

26 mayo 2019

Sentados en corro sobre la yerba

-¿Dónde puede uno sentarse? -pregunta Eduardo-. Me pesan dentro el marisco, el jamón, la merluza, el chuletón y la leche frita.
Sí, todos están un poco abotargados. Pero no tengo más que una silla.
Se sientan en corro sobre la yerba, desabrochándose las chaquetas y el cinturón y quitándose las boinas.

La higuera
Ramiro Pinilla

24 mayo 2019

Pimientos rellenos de merluza

Sólo a partir de ese momento la reunió empezó a ser una auténtica cena, pero aunque disfruté del jamón, delicioso, y de unos estupendos pimientos rellenos de merluza, aunque pregunté, y contesté, y di mi opinión cuando me la pidieron, no llegué a involucrarme en ninguno de los temas de conversación...

Atlas de geografía humana
Almudena Grandes

22 mayo 2019

Se moría de hambre

El segundo artículo apuntado con mucha frecuencia en el libro de los sueños de Hero era un niño diminuto. El padre de este niño no comía nada más que carne, y la madre nada más que lentejas; a causa de su padre, él no podía probar nada excepto carne, y a causa de su madre, nada salvo lentejas, y así sucedió que el niño se moría de hambre en el sueño de Hero.

La cara interna del viento
Milorad Pavic

(Connie Freid)

20 mayo 2019

Mi vida es un limón

Mi vida es un limón
pero no es amarilla mi canción
Limones y planetas 
en las ramas del sol
Cuántas veces cobijasteis
la sombra verde de mi amor
la sombra verde de mi amor

Primavera
Gerardo Diego

16 mayo 2019

Café revitalizador

Los baños de mar, la arena salada, el olor a pescado, el café  de "La Parroquia" le funcionaban como el mejor tónico revitalizador. Mucho más que la "Emulsión de Scott" que Lucha se empeñaba en darle. Y el sonido de las gaviotas, de los abanicos de mano y del romper de las olas, eran su mejor alivio, lo remitían a los felices días de infancia.

Tan veloz como el deseo
Laura Esquivel


12 mayo 2019

Sacando cosas de la cesta

Se calma ella sola y empieza a sacar cosas de la cesta: otro pan blanco y, dentro, filetes de carne albardados, todo envuelto en una servilleta blanca; dos manzanas y dos peras, cinco botellas de agua y una tableta de chocolate Chobil; me explica que parte del agua es para lavarme.

La higuera
Ramiro Pinilla

(Albert Anker)

02 mayo 2019

¿Un pastel?

En las páginas que he escrito hoy parece, en parte, como si hubiese preparado una tarta mezclando recetas diferentes -un poco de almendra y después el requesón, pasas de Corinto y ron, melindros y mazapán, chocolate y fresas-; en otras palabras, una de esas cosas terribles que en cierta ocasión me hiciste probar diciendo que se llamaba nouvelle cuisine. ¿Un pastel? Es posible.

Donde el corazón te lleve
Susanna Tamaro

(Irma Gruenholz)

20 abril 2019

Come pan seco

Humboldt ayudaba a los científicos jóvenes siempre que podía, intelectualmente pero también en lo económico, por difícil que fuera su propia situación. Hasta tal punto que a su cuñada Carolina le preocupaba que sus supuestos amigos se aprovecharan de su generosidad: "Come pan seco para que ellos pueda comer carne". Pero a Humboldt no parecía importarle.

La invención de la naturaleza
Andrea Wulf

18 abril 2019

Me acabo el café y pago la cuenta

No quiso contestarme ni siquiera con la mirada y siguió jugando con las migas desperdigadas por el mantel mientras yo me acababa el café y pedía la cuenta, y la pagaba en el riguroso silencio que ella misma había establecido.

Atlas de geografía humana
Almudena Grandes

16 abril 2019

A la hora del té

A la hora del té
los abanicos bailan un minué.


Gesta. Gerardo Diego

14 abril 2019

Servicio de chocolate

Sin embargo, para doña Itzel, esta unión, más que un logro, representaba un peligro. Y la prueba estaba en que sus nietos, a excepción de Júbilo, no hablaban maya, y gustaban de tomar el chocolate con leche en vez de con agua. A cualquiera le haría mucha gracia escuchar la acalorada discusión que sostenían estas mujeres en la cocina, pero no a Júbilo pues a él le tocaba traducir.

Tan veloz como el deseo
Laura Esquivel

(Bodegón con servicio de chocolate. Luis Egidio Meléndez)

12 abril 2019

Comida silenciosa

Comemos la tortilla de patatas, el chorizo, el pan, los pasteles y el vino que ha traído Luis.
-Me lo prepararon en un bar -dice.
Es una comida silenciosa. También la sobremesa. Loreto y Luis se marchan juntos a media tarde.

La higuera
Ramiro Pinilla

(Raoul Dufy)

10 abril 2019

La papaya, la calabaza y la sandía

La papaya.
Animal
vegetal.
No es cierto
que conozca el pecado original.
Cuanto se diga,
mírenla,
es pura coincidencia. Sucia
literatura
que han padecido por igual
la calabaza y la sandía.
Cosas, en fin, de la abstinencia
(senil o juvenil)
sexual.

La papaya(El gran zoo) 
Nicolás Guillén

08 abril 2019

Bocadillos con una albóndiga dentro

Esta tarde. antes de ponerme a escribir, hice precisamente eso. Eran alrededor de las cinco, donde tú estás había de ser mañana. ¿Me has visto, me has oído? Yo te percibí en uno de esos bares llenos de luces y azulejos donde se comen bocadillos con una albóndiga dentro, en seguida te distinguí en medio de esa muchedumbre multicolor porque llevabas el último jersey que te hice, ese con unos ciervos rojos y azules.

Donde el corazón te lleve
Susanna Tamaro

(Matisse)

06 abril 2019

Pescado fresco

Los días anteriores habían sido tensos, pero casi habían pasado ya. Asaron pescado fresco y gozaron de la lluvia, que hizo desaparecer los mosquitos. Por fin podían quitarse las máscaras asfixiantes.

La invención de la naturaleza
Andrea Wulf

04 abril 2019

Té y terrón de azúcar

La llevó hasta la mesa redonda con tres sillas verdes; en la habitación oscura ardía una lamparita durante el día y por la noche la apagaban, porque por la noche, allí, no se sentaba nadie. Un instante después tomaban el té; ella contemplaba cómo el niño desmenuzaba con las uñas un terrón de azúcar en su taza y se chupaba el dedo, y luego comenzaba a escribir los primeros verbos franceses en su nuevo cuaderno. En la mesa había una tercera taza de té, pero nadie la usó.

La cara interna del viento
Milorad Pavic

02 abril 2019

Sin tortilla de patatas

-No has hecho tortilla de patatas, ¿no?
-No -contesté, sin querer acusar su enfurruñamiento todavía-. No he tenido tiempo.
-Pues eso era lo que me apetecía cenar, tortilla de patatas y boquerones en vinagre y calamares fritos y ensalada de pimientos asados con escabeche, ya lo sabes...

Atlas de geografía humana
Almudena Grandes

31 marzo 2019

Provisiones escondidas

A punto de anochecer, regresa Luis Ceberio con dos palmos de chorizo, una hogaza y una botella de vino.
-De puro milagro -dice-. Lo he sacado a escondidas.

La higuera
Ramiro Pinilla

(Chaim Soutine)

28 marzo 2019

Café vía América

Cuando te dije que partir me parecía una excelente idea, empezaste a tambalearte, parecías una víbora que tras elevar la cabeza de golpe con las fauces abiertas y dispuesta para atacar, repentinamente ya no ve ante sí el objeto contra el que iba a lanzarse. Empezaste entonces a pactar, a avanzar propuestas; elaboraste varias, inseguras, hasta el día que, de nuevo con firmeza, delante de la taza de café anunciaste: "Me voy a América."

Donde el corazón te lleve
Susanna Tamaro