Hay también restaurantes que se llaman "The eggs and I" (los huevos y yo). En ellos sólo hay huevos, huevos duros helados y marmóreos, sobre los que se ha echado un chorrito de mayonesa.
La Maison Volpé
Natalia Ginzburg
Somos un grupo de amigos. Nos gusta cocinar, saborear la amistad y la buena mesa.
Hay también restaurantes que se llaman "The eggs and I" (los huevos y yo). En ellos sólo hay huevos, huevos duros helados y marmóreos, sobre los que se ha echado un chorrito de mayonesa.
Las mil latitas expuestas en las tiendas de alimentación llevan imágenes de los animales más variados y seductores, faisanes, perdices, gamos, cabritos y ciervos; exhiben nombres apetitosos y exóticos, y vistas de paisajes lejanos a donde sería muy bonito ir. Pero el que vive aquí desde hace tiempo no se llama a engaño: sabe bien que el contenido de esas latitas es siempre food, es decir, nada. Nada que se pueda comer con simpatía cordial, con placer tranquilo.
(Potaje de habichuelas blancas y ensalada de aguacate y mandarina. Inma Díaz)
La casa junto al mar
May Sarton