
Temiendo una intervención federal, Vincent Columbraro, el Rey de la Tostada con Mantequilla, pidió la paz. (Columbraro tenía un control tan rígido sobre todas las tostadas con mantequilla que entraban y salían de Nueva Jersey que una sola palabra suya podía privar de desayuno a dos terceras partes del estado).
Un vistazo al crimen organizado
Cómo acabar de una vez por todas con la cultura
Woody Allen
(Los ladrones de la mantequilla)
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