
¡Cuánto más placentero
que el vino es tu amor,
cuanto más fragante tu perfume
que ninguna otra especia!
Tus labios, cual panales,
destilan dulzura, esposa mía;
leche y miel hay bajo tu lengua.
Cantar de los cantares del Rey Salomón. 4:8-11
(En el café. Miguel Domínguez)
No hay comentarios:
Publicar un comentario