13 noviembre 2011

Hospitalidad


Pero en la práctica, la puerta de esa casa podía considerarse abierta, como están abiertas las puertas en los pueblos de la tierra caliente. Todo el que llamaba tenía derecho a entrar y buscarse un sitio entre los árboles del jardín, una silla en la sala junto al piano o un lugar en el comedor frente a la sopa de arroz.

Mal de amores
Ángeles Mastretta

(Bodegón con libro y tenedor. Pablo Salinas)

11 noviembre 2011

Almuerzo en el jardín


A las doce y media apareció la mucama y preguntó: "¿La señora qué va a almorzar?". Carmen pidió una ensalada de lechuga y berro. "Traémela acá", le gritó cuando la mujer ya casi entraba en la casa. La mucama volvió a los diez minutos con la bandeja. Llevaba una ensaladera de tamaño mediano con las verduras elegidas condimentadas con oliva y aceto balsámico, "como le gusta a la señora", los cubiertos, una servilleta de tela, una copa, una jarra de agua, y un plato con un churrasco "por si le viene ganas".

Las viudas de los jueves
Claudia Piñeiro

(Materia natural. Ángel Castaño)

09 noviembre 2011

Cena para tres


La primera vez que el profesor dijo "buen provecho", juntando las manos, frente a la comida que yo había preparado, fue también la primera vez que comimos juntos los tres. El contrato decía que debía preparar la cena a las seis y marcharme a las siete después de retirar la mesa y fregar los platos; sin embargo, el profesor se opuso a aquel horario tan pronto como mi hijo se unió a nosotros.

La fórmula preferida del profesor
Yoko OGawa


(L'anna i temps. Jaume Carbonell)

06 noviembre 2011

Zumo de pomelo y uva


Carmen miraba sus pies antes de besarlos y Andrea hacía zumos de pomelo y uva para que los bebiera y su sabor le recordase mañana que hubo un ayer con ella.

Si tú supieras
Antonio Gómez Rufo

(Las borrachas. David Minguillon)

04 noviembre 2011

Pepino


Se acordó de cuando había ido al río a buscar agua y el mudo había introducido un pepino en su cubo, sonriéndole, como un zorro astuto, pero sin intenciones malignas, y a ella le había dado un vuelco el corazón por primera vez en su vida. Se había puesto roja como un tomate y había agachado la cabeza, clavando la mirada en la brillante superficie del agua y contemplando el reflejo de su rostro sonrojado. Más tarde, se había comido el pepino, y su sabor se le había quedado grabado durante mucho tiempo.

Grandes pechos amplias caderas
Mo Yan




02 noviembre 2011

Budin de Yorkshire


Yo no sabía cómo describírselo a alguien que no lo hubiera visto nunca, pero un buen budin de Yorkshire debe subir mucho, ha de quedar tostado y crujiente y, cuando lo cortes, tienes que encontrarlo hueco por dentro.

84, Charing Cross Road
Helene Hanff


(The dining room in the country. Pierre Bonnard)

01 noviembre 2011

Chocolate con avellanas


Por la tarde estaba comiendo chocolate. Me gusta mucho el chocolate, sin duda es lo único que tengo en común con mamá y con mi hermana. Al morder una barrita de chocolate con avellanas, noté que se me partía un diente.


La elegancia del erizo
Muriel Barbey

(Chocolat-Delespaul-Havez)






30 octubre 2011

Moras


Hasta que un día rompió a hablar, primero tartamudeando pero luego hablando muy deprisa, y ya no hubo quien la pudiese parar su retahíla de historias que contaba sobre un palacio que había allí en su pueblo, más bonito que el del rey, y de los ángeles que había allí dentro y con los que ella comía moras.

María Bárbola
José Jiménez Lozano

(Mora de verano. Petula Stone)

28 octubre 2011

Arroz sólo uno


Las alcachofas son diuréticas, antirreumáticas, antiartríticas, depuradoras de la sangre y, sin embargo, se pueden comer e incluso cocinar. Le evocaban aquellos arroces individuales de su abuela, con una alcachofa sólo una, con un calamar sólo uno, un tomate, un pimiento, como si el uno fuera la expresión misma de su soledad y de la impotencia de comunicarse o simplemente de lo miserable de la pensión que cobraba como viuda de un guardia de la porra jubilado por la Ley de Azaña.

El hombre de mi vida
Manuel Vázquez Montalbán

(Alcachofa. Consuelo Gamboa)

26 octubre 2011

Aromas caseros


A media manzana de la casa de mis padres en Pleasant Street percibí el aroma de los guisos de mamá. La desagradable escena del Café Roma se disolvió en los vahos embriagadores de dulce albahaca, orégano, romero y tomillo.

La cofradía de la uva
John Fante

(Kitchen Herbs Orégano. Lisa Audit)

24 octubre 2011

Pan


El pan quemado recuerda a la boca
que no hable de los
carbones que encendió.

Cosmos
Juan Gelman

22 octubre 2011

Alacena de las monjas


Alacena de las monjas
Que te dan gloria bendita...
Pastelillos de toronja
y dulce de leche frita
Se dice que fue la virgen
que en sueños se apareció
A la madre superiora
y esta receta le dió
Medio kilo azúcar blanca
Agüita del avellano
Y al perol la calabaza
Tres Salves, y un Padrenuestro
y la gracia de tus manos....


Alacena de las monjas
Carlos Cano

(Calabaza. Diane Pedersen)

01 septiembre 2011

Para un libro de cocina


No entristezcas al pan con ese mero gesto de uso
con que lo tomas y lo cortas.
No mires al cuchillo más que a él.

Al pescado no lo abras sin amarlo primero.

Háblale alguna vez
al fuego y a la col.
Interpreta las risas del aceite.

Dedícale una lágrima al azúcar dormida.

Para un libro de cocina de Abu-L-Chafar de Málaga
Fernando Quiñones

(Botella de aceite. Andrés Castellanos)


31 agosto 2011

Chocolate para ella


-¿Compramos baguettes, gruyére y beaujolais?
-Sí, claro, como siempre.
-Así no salimos a cenar.
-Mejor. La calle está asquerosa.
-Por lo menos en la mansarde hay calefacción.
-Qué bueno.
Hicieron las compras. Agregaron gauloises y fósforos para él; chocolate para ella.

El hotelito de la Rue Blomet
Mario Benedetti

(Vin et de Fromage. Catherine Jones)


20 agosto 2011

Caldo para revivir


Esteban sintió abrirse la puerta, y oyó pasos menudos sobre el suelo de madera. Era una mujer. Percibió el sonido de su vestido, rozando los muebles, y enseguida un aroma fresco y dulce, como el de las flores cuando se acaban de regar. Incluso creyó ver su rostro. Pareció emerger de la oscuridad, encendido y resplandeciente, y oyó que le pedía que tomara algo de comer: "Si no comes -le dijo-, nunca te despertarás". Esteban tomó un sorbo de caldo y se acurrucó de nuevo en la cama.

La princesa manca
Gustavo Martín Garzo

(Jean Etienne Liotard)


10 agosto 2011

Frutero


Con antorchas de frutas trajiste la mañana.

Toda la luz del mundo
Ángel Guinda

(Fruit with Blue-footede Bowl. Charles Sidney Raleigh)

14 julio 2011

La soledad de la manzana


Manzana sola en la fuente,
¿qué hace sin Paraíso? Nadie ve
su cicatriz amarga.

La manzana
Juan Gelman

(Apple. Domenico Gnoli)

13 julio 2011

Chocolate sin ganas


Miró el reloj y, viendo que solo eran las tres y cuarto y aún tenía que esperar bastante, y que no estaba bien hacerlo, sin mas, allí sentado, el señor Goliadkin pidió un chocolate del que de momento maldita la gana que tenía. Después de tomarlo y notar que había pasado algún tiempo fue a pagar. De pronto alguien le dio una palmada en el hombro.

El doble
F.M. Dostoyeyski

01 julio 2011

Comunidad


Como sabíamos que nada ni nadie en el mundo mejoraría nuestros gajes, limitábamos nuestra esperanza a una progresiva reducción de las salidas, y, en base a un cooperativismo harto elemental, lo habíamos logrado en buena parte. Yo, por ejemplo, pagaba la yerba; el Auxiliar Primero, el té de la tarde; el Auxiliar Segundo, el azúcar; las tostadas el Oficial Primero, y el Oficial Segundo la manteca. Las dos dactilógrafas y el portero estaban exonerados, pero el Jefe, como ganaba un poco más, pagaba el diario que leíamos todos.

El presupuesto. 1949
Mario Benedetti

(Te para dos. Enrique Pablo Vazquez)

23 junio 2011

Un café o un helado


La dueña entonces bajó rápidamente los dos tramos de escalera que la Emilia ya tenía andados y, sacando un billete de mil pesetas del bolsillo de su rebeca, se lo puso en el de la blusa que llevaba la Emilita:
-Para que te tomes un café o un helado.

Un geranio para Emilia
José Jiménez Lozano

(Wayne Thiebaud)