01 julio 2011

Comunidad


Como sabíamos que nada ni nadie en el mundo mejoraría nuestros gajes, limitábamos nuestra esperanza a una progresiva reducción de las salidas, y, en base a un cooperativismo harto elemental, lo habíamos logrado en buena parte. Yo, por ejemplo, pagaba la yerba; el Auxiliar Primero, el té de la tarde; el Auxiliar Segundo, el azúcar; las tostadas el Oficial Primero, y el Oficial Segundo la manteca. Las dos dactilógrafas y el portero estaban exonerados, pero el Jefe, como ganaba un poco más, pagaba el diario que leíamos todos.

El presupuesto. 1949
Mario Benedetti

(Te para dos. Enrique Pablo Vazquez)

2 comentarios:

U-topia dijo...

Maravilloso Benedetti haciendo presupuestos...

Un abrazo!!

Índigo dijo...

Me habría encantado conocerle. escucharle contar un cuento.
Gracias, amiga.